viernes, 25 de marzo de 2011

SALUDO

BIENVENIDOS :


ESTE ES UN BLOG SOBRE ROALD DAHL.
EN ÉL VAMOS  A HABLAR SOBRE SU OBRA LOS CRETINOS, PERO EN EL FUTURO TRATAREMOS  OTROS TEMAS  QUE NOS INTERESEN . 

ESCRIBID  SOBRE LOS CRETINOS O CUALQUIER OTRA COSA ``SI QUERÉIS´´ EN NUESTRA SECCIÓN DE  COMENTARIOS.

ROALD DAHL Y EL CINE parte I



Como nos habéis propuesto que escribamos  sobre 
 algunas películas  relacionadas con  Roald Dahl,  estos días hemos buscado información sobre elasunto.
La novela “Charlie y la fábrica de chocolate”  es la obra más adaptada, produciendo dos  filmes:

“CHARLIE Y  LA  FÁBRICA DE CHOCOLATE”,  rodada en el año 2005  y “UN MUNDO DE FANTASÍA”,  filmada en 1971.
Sobre los “GREMLINS” hay dos largometrajes:
“GREMLINS” (1984) Y “GREMLINS II” (1990). Aunque aquí  Roald Dahl  no publicó ninguna novela; solo se inventó los personajes.    





Otros títulos relacionados con Roald Dahl  son “MATILDA” (1996),  “DANNY EL CAMPEÓN DEL MUNDO” (1989), “CHITTY CHITTY BANG BANG” (1968)… y así hasta más  de una docena.
Roald  Dahl  es  el guionista  de una de las películas más famosas sobre JAMES BOND, el agente 007: “SOLO SE VIVE DOS VECES” (1967).
Los  largometrajes  más valorados en la página  “FILMAFFINITY” son  “Charlie y la fábrica  de chocolate” (6,7), “Un mundo de fantasía” (6,9)” 36 horas” (6,8) y “El  fantástico señor Fox” (7,3). En esta página los filmes  que tienen más de 6 puntos son muy recomendables.

jueves, 3 de marzo de 2011

LOS PERSONAJES EN LA NOVELA "LOS CRETINOS"

Los personajes  de esta novela son los señores Cretino, los pájaros, los monos y el pájaro gordinflón.
Los señores Cretinos  se gastan bromas mutuamente. Una de estas consiste en que el señor Cretino le hace creer a su mujer que está encogiendo.
 Viven en una casa lejos de la ciudad  y  tienen un árbol seco en el que hay una escalera que usa el señor Cretino para subirse a la  copa y  encolar las ramas . Así las aves se quedan pegadas y el cazador come los martes y los miércoles pastel de pájaro.
Otra de sus costumbres es que sus  monos estén siempre boca abajo.
Un día, los monos, los pájaros y el pájaro gordinflón se reúnen para librarse de los cretinos ideando un plan. ¿Conseguirán los animales  librarse de los Cretinos?


El señor Cretino:
Es un hombre barbudo al que le gusta  gastar bromas pesadas y cazar pájaros.
Su principal problema es que, por culpa del pájaro gordinflón, no puede cazar las aves.
  La solución es comprar dos escopetas.
La señora Cretino:
La señora Cretino usa bastón. Es muy gruñona. Su problema es que tiene que sufrir las bromas de su marido. Se venga devolviéndoselas,  como, por ejemplo, cuando le dio de comer gusanos en vez de espaguetis.

El pájaro gordinflón:
El pájaro gordinflón avisa a sus semejantes de que no se  posen en el árbol porque está encolado. Su motivación es salvarlos de la trampa del señor Cretino.
Los monos:
Su  característica principal es que hablan.
 Sus motivaciones, ser libres. Su problema, que tienen que hacer todo boca abajo por culpa del señor Cretino. La solución, vengarse de los dos gruñones.

lunes, 28 de febrero de 2011

``CUENTOS EN VERSO PARA NIÑOS PERVERSOS.´´

 Para responder a Helen:


                                               

Esta obra consiste en deformar cuentos famosos embruteciendo a sus personajes . Por ejemplo,  en "LA CENICIENTA "  el príncipe les corta la  cabeza a las hermanastras.
El lenguaje es chistoso y provocador.
Estos cuentos  son humorísticos y gamberros como la novela "LOS CRETINOS" .

He aquí el cuento de "LA CENICIENTA" escrito por Roal Dahl :

"¡Si ya nos la sabemos de memoria",
diréis. Y, sin embargo, de esta historia
tenéis una versión falsificada,
rosada, tonta, cursi, azucarada,
que alguien con la mollera un poco rancia
consideró mejor para la infancia...

El lío se organiza en el momento
en que las Hermanastras de este cuento
se marchan a Palacio y la pequeña
se queda en la bodega a partir leña.
Allí, entre los ratones llora y grita,
golpea la pared, se desgañita:
"¡Quiero salir de aquí! ¡Malditas brujas!
¡¡Os arrancaré el moño por granujas!!".
Y así hasta que por fin asoma el Hada
por el encierro en el que está su ahijada.
"¿Qué puedo hacer por ti, Ceny querida?
¿Por qué gritas así? ¿Tan mala vida
te dan esas lechuzas?". "¡Frita estoy
porque ellas van al baile y yo no voy!".
La chica patalea furibunda:
"¡Pues yo también iré a esa fiesta inmunda!
¡Quiero un traje de noche, un paje, un coche,
zapatos de charol, sortija, broche,
pendientes de coral, pantys de seda
y aromas de París para que pueda
enamorar al Príncipe en seguida
con mi belleza fina y distinguida!".
Y dicho y hecho, al punto Cenicienta,
en menos tiempo del que aquí se cuenta,
se personó en Palacio, en plena disco,
dejando a sus rivales hechas cisco.

Con Ceny bailó el Príncipe rocks miles
tomándola en sus brazos varoniles
y ella se le abrazó con tal vigor
que allí perdió su Alteza su valor,
y mientras la miró no fue posible
que le dijera cosa inteligible.
Al dar las doce Ceny pensó: "Nena,
como no corras la hemos hecho buena",
y el Príncipe gritó: "¡No me abandones!",
mientras se le agarraba a los riñones,
y ella tirando y él hecho un pelmazo
hasta que el traje se hizo mil pedazos.
La pobre se escapó medio en camisa,
pero perdió un zapato con la prisa.
el Príncipe, embobado, lo tomó
y ante la Corte entera declaró:
"¡La dueña del pie que entre en el zapato
será mi dulce esposa, o yo me mato!".
Después, como era un poco despistado,
dejó en una bandeja el chanclo amado.
Una Hermanastra dijo: "¡Ésta es la mía!",
y, en vista de que nadie la veía,
pescó el zapato, lo tiró al retrete
y lo escamoteó en un periquete.
En su lugar, disimuladamente,
dejó su zapatilla maloliente.

En cuanto salió el Sol, salió su Alteza
por la ciudad con toda ligereza
en busca de la dueña de la prenda.
De casa en casa fue, de tienda en tienda,
e hicieron cola muchas damiselas
sin resultado. Aquella vil chinela,
incómoda, pestífera y chotuna,
no le sentaba bien a dama alguna.
Así hasta que fue el turno de la casa
de Cenicienta... "¡Pasa, Alteza, pasa!",
dijeron las perversas Hermanastras
y, tras guiñar un ojo a la Madrastra,
se puso la de más cara de cerdo
su propia zapatilla en el pie izquierdo.
El Príncipe dio un grito, horrorizado,
pero ella gritó más: "¡Ha entrado! ¡Ha entrado!
¡Seré tu dulce esposa!". "¡Un cuerno frito!".
"¡Has dado tu palabra. Principito,
precioso mío!". "¿Sí? -rugió su Alteza.
--¡Ordeno que le corten la cabeza!".
Se la cortaron de un único tajo
y el Príncipe se dijo: "Buen trabajo.
Así no está tan fea". De inmediato
gritó la otra Hermanastra: "¡Mi zapato!
¡Dejad que me lo pruebe!". "¡Prueba esto!",
bramó su Alteza Real con muy mal gesto
y, echando mano de su real espada,
la descocó de una estocada;
cayó la cabezota en la moqueta,
dio un par de botes y se quedó
quieta...

En la cocina Cenicienta estaba
quitándoles las vainas a unas habas
cuando escuchó los botes, -pam, pam, pam-
del coco de su hermana en el zaguán,
así que se asomó desde la puerta
y preguntó: "¿Tan pronto y ya despierta?".
El Príncipe dio un salto: "¡Otro melón!",
y a Ceny le dio un vuelco el corazón.
"¡Caray! -pensó-. ¡Qué bárbara es su alteza!
con ese yo me juego la cabeza...
¡Pero si está completamente loco!".
Y cuando gritó el Príncipe: "¡Ese coco!
¡Cortádselo ahora mismo!", en la cocina
brilló la vara del Hada Madrina.
"¡Pídeme lo que quieras, Cenicienta,
que tus deseos corren de mi cuenta!".
"¡Hada Madrina, -suplicó la ahijada-,
no quiero ya ni príncipes ni nada
que pueda parecérseles! Ya he sido
Princesa por un día. Ahora te pido
quizá algo más difícil e infrecuente:
un compañero honrado y buena gente.
¿Podrás encontrar uno para mí,
Madrina amada? Yo lo quiero así...". 

Y en menos tiempo del que aquí se cuenta
se descubrió de pronto Cenicienta
a salvo de su Príncipe y casada
con un señor que hacía mermelada.
Y, como fueron ambos muy felices,
nos dieron con el tarro en las narices.


LOS TRES CERDITOS de Roald Dahl

He aqui  el cuento de "LOS TRES CERDITOS"  .

En esta version  el lobo es más carnívoro y Caperucita es una "pistolera"

  
El animal mejor que yo recuerdo
es, con mucho y sin duda alguna, el cerdo.
El cerdo es bestia lista, es bestia amable,
es bestia noble, hermosa y agradable.
Mas, como en toda regla hay excepción,
también hay algún cerdo tontorrón.
Dígame usted si no: ¿qué pensaría
si, paseando por el Bosque un día,
topara con un cerdo que trabaja
haciéndose una gran casa... de paja?
El Lobo, que esto vio, pensó: "Ese idiota
debe estar fatal de la pelota...
"¡Cerdito, por favor, déjame entrar!".
"¡Ay no, que eres el Lobo, eso ni hablar!".
"¡Pues soplaré con más fuerza que el viento
y aplastaré tu casa en un momento!".
Y por más que rezó la criatura
el lobo destruyó su arquitectura.
"¡Qué afortunado soy! -pensó el bribón-.
¡Veo la vida de color jamón!".
Porque de aquel cerdito, al fin y al cabo,
ni se salvó el hogar ni quedó el rabo.

El Lobo siguió dando su paseo,
pero un rato después gritó: "¿Qué veo?
¡Otro lechón adicto al bricolaje
haciéndose una casa... de ramaje!
¡Cerdito, por favor, déjame entrar!".
"¡Ay no, que eres el Lobo, eso ni hablar!".
"¡Pues soplaré con más fuerza que el viento
y aplastaré tu casa en un momento!".
Farfulló el Lobo: "¡Ya verás, lechón!",
y se lanzó a soplar como un tifón.
El cerdo gritó: "¡No hace tanto rato
que te has desayunado! Hagamos un trato...".
El Lobo dijo: "¡Harás lo que yo diga!".
Y pronto estuvo el cerdo en su barriga.
"No ha sido mal almuerzo el que hemos hecho,
pero aún no estoy del todo satisfecho
-se dijo el Lobo-. No me importaría
comerme otro cochino a mediodía".
De modo que, con paso subrepticio,
la fiera se acercó hasta otro edificio
en cuyo comedor otro marrano
trataba de ocultarse del villano.
La diferencia estaba en que el tercero,
de los tres era el menos majadero
y que, por si las moscas, el muy pillo
se había hecho la casa... ¡de ladrillo!
"¡Conmigo no podrás!", exclamó el cerdo.
"¡Tú debes de pensar que yo soy lerdo!
-le dijo el Lobo-. ¡No habrá quien impida
que tumbe de un soplido tu guarida!".
"Nunca podrá soplar lo suficiente
para arruinar mansión tan resistente",
le contestó el cochino con razón,
pues resistió la casa el ventarrón.
"Si no la puedo hacer volar soplando,
la volaré con pólvora... y andando",
dijo la bestia, y el lechón sagaz
que aquello oyó, chilló: "¡Serás capaz!"
y, lleno de zozobra y de congoja,
un número marcó: "¿Familia Roja?".
"¡Aló! ¿Quién llama? -le contestó ella-.
¡Guarrete! ¿Cómo estás? Yo aquí, tan bella
como acostumbro, ¿y tú?". "Caperu, escucha.
Ven aquí en cuanto salgas de la ducha".
"¿Qué pasa?", preguntó Caperucita.
"Que el Lobo quiere darme dinamita,
y como tú de Lobos sabes mucho,
quizá puedas dejarle sin cartuchos".
"¡Querido marranín, porquete guapo!
Estaba proyectando irme de trapos,
así que, aunque me da cierta pereza,
iré en cuanto me seque la cabeza".

Poco después Caperu atravesaba
el Bosque de este cuento. El Lobo estaba
en medio del camino, con los dientes
brillando cual puñales relucientes,
los ojos como brasas encendidas,
todo él lleno de impulsos homicidas.
Pero Caperucita, -ahora de pie-
volvió a sacarse el arma del corsé
y alcanzó al Lobo en punto tan vital
que la lesión le resultó fatal.
El cerdo, que observaba ojo avizor,
gritó: "¡Caperucita es la mejor!".

¡Ay, puerco ingenuo! Tu pecado fue
fiarte de la chica del corsé.
Porque Caperu luce últimamente
no sólo dos pellizas imponentes
de Lobo, sino un maletín de mano
hecho con la mejor... ¡piel de marrano!

jueves, 24 de febrero de 2011

EL AUTOR


 
Roald  Dahl  nació en  1916 en un pueblecito de Gran Bretaña  llamado Llandaff.   Estudió en un internado porque se quedo huérfano  a los 4 años.
Vivió en África, Londres (Gran Bretaña) y Washington (Estados Unidos).
Mientras trabaja en  África en una petrolífera, se encuentra  con la segunda guerra mundial y se convierte en piloto de aviones. Lo derribaron y estuvo 6 meses hospitalizado.
Se hizo escritor  porque les empezó a leer cuentos a sus hijos.
Algunos de sus libros se titulan así:




 Charlie y la fábrica de chocolate



Matilda 


 Danny el campeón del mundo.
Es conocido  por algunos personajes que salen en  películas famosas,  como por ejemplo: Charlie  y la fábrica de chocolate o Los gremlins. 



Murió en Oxford, con 74 años.

martes, 22 de febrero de 2011

INTENCIÓN DEL AUTOR EN "LOS CRETINOS"


Roald  Dahl nos quiere dar un mensaje. Nos advierte de que no es bueno hacer el cretino gastando bromas pesadas, peleándose siempre, poniendo boca abajo a los monos y comiendo pastel de pájaro.
El mundo en que vivimos también hay cretinos que se dedican a hacer gamberradas,  como tocar  los timbres, hacer llamadas de teléfono por la noche cuando la gente está dormida ,quitarle la silla a alguien cuando se va a sentar …  El autor nos enseña que estas actitudes son ridículas.
Vais a ver este ejemplo de bromas pesadas. Nos hacen reir pero al que  las reciben no le  sientan  tan bien .